martes, 16 de diciembre de 2008

La primera victima

Por:Gladys Zuñiga.

MATE A URSULA.

Fumándome un cigarro en el baño del departamento de Ursula. Hay estaba yo sonriéndo le por fin a la vida, la semilla de mis problemas ya había sido arrancada y pisoteada. Ursula estaba en el suelo a mis pies, callada y tan tranquila como nunca, siempre desee que fuese así, pero no. Su risa me irritaba, su sonrisa siempre fue una burla, cada vez que la miraba sentía que se burlaba en mi cara de mi, dejándome de lado la humanidad. Nunca vi ni escuche un gesto amable de ella. Todo siempre estaba mal como se hacia, me reprochaba por cosas estúpidas, se enojaba por si lo que le debería haber comprado era más grande o más pequeño, como una casata. Una putera casata de helado de chocolate era ya una situación para que la muy mierda me criticara. ¿Por qué no va ella a comprar su casata? Claro se me olvidaba que esta muy ocupada siendo cómoda, la comodidad es la principal causa de mosquear a la gente.

Ella a todo el que entra en su departamento lo trata mal, no tiene cortesía o nunca le enseñaron la mentira. ¿Para algo existe? Yo de la única forma que me mantenía sin matar a nadie hasta hace unas horas era por la simple hipocresía. ¿Ven porqué mierda mi media hermana Ursula no podía caerme bien? Desde que nació su única meta a sido fastidiarme.

Mi madre dejo a mi Padre al borde del delirio que eso lo llevo a caer en la ludopatía para centrarse en algo, luego esa ludopatía la herede yo. Mi madre lo habia dejado por un psicólogo.

Desde ahí ya iba mal la situación, no era posible que se involucrase con un psicólogo, SU psicólogo, esas personas no pueden estar más locas de lo que están. En lo personal no podría soportar a que tanta gente tuviese problemas y me los digiera esperando que tome atención y para colmo lo aconseje. Eso es raro y lo mejor es que se cobra. Bien… Volviendo al engendro de mi media hermana, de partida tenía una formación un tanto ilógica de parte de mi Madre y su psicólogo.

Cuando fueron pasando los años eso se aumento y refino. Cuantas te tenia guardadas, no sabes lo feliz que soy ahora, te haz esfumado en unos segundos, eh esperado este momento tanto, todo lo que entraba en mi cabeza tenia que ver contigo y con lo delicioso que seria…

Yo estoy seguro que tu también siempre lo quisiste así, o si no para que tan rallada y desgraciada conmigo.

Tal vez si no te hubieses convertido en mi jefa y no me hubieses bajado de rango, de vender seguros, ser el mejor, el empleado del mes a convertirme en Administrador de limpieza, como le llamas tu, pero sabias perfectamente que solo era limpiar los waters, tenias el puesto que yo siempre había querido, tu lo sabias, no te costaba nada darme el puesto, pero no, tu aunque no tenias ni puta idea del negocio de los seguros igual te quedaste hay, siendo que solo estabas ahí por gestiones personales con el ex jefe, se que le llenaste la cabeza de tus desquiciadas palabras y te acostabas con el. Ahora mismo te digo que eso no tiene ningún merito ni prestigio alguno. Solo que resulta que te vendiste, como muchos. Créeme que yo hubiese tenido piedad, pero no me dio la gana, es una de vuelta de mano en respuesta a estos 19 años que existes.

Lo que aun no entiendo es ¿Cuándo? Y ¿Cómo? Terminaste saliendo de tu departamento decidida a reinsertarte en la sociedad. Todos los días que me pasaba por acá, te veías encantada en tu nidito de soledad, grabando las noticias para luego reírte de ellas y llorar con la música, siempre tan hipersensible, egocéntrica y loca, babeabas de felicidad cuando alguien entraba aquí, siempre te gusto dejar mal psicológicamente o físicamente a aquel que se atreviese a entrar. Otra pregunta que me surge es ¿Desde cuando que planeabas cargarme a lo grande, en mi mismo medio de trabajo? ¡Fue Insólito!, hasta me quitaste las pastillas y las gotas para el nerviosismo, la ira y los ojos rojos, yo dependo de aquello y tu lo sabias, con mayor razón cuando asumiste tu cargo de Jefa, le dijiste a la Auxiliar Lucila que botara todo lo que encontrase en mi escritorio, todo lo importante, delicado y de entretención mía.

Sabes perfectamente la adicción que tengo por los juegos, traga monedas, póquer, ludo, lo que sea, pero que sean juegos. Ni siquiera eso me lo dejaste. Seguí escupiendo palabras al aire con el resentimiento que siento hacia ti mi querida hermana Cooper, de vez en cuando me miraba por las docena de espejos que tenia a mi alrededor y reía como nunca. Nadie sabe cuanto tiempo llevaba esperando este momento, todo lo que consumía tenia que ver con el asesinato de mi hermana, necesitaba descargarme, demostrar mi angustia, pensé en matar a otros, mucha gente me irritaba, pero bueno resulto que mate primero a la persona que más odiaba, luego empezare con los demás, pero con los demás me iré más tranquilo. Bueno yo desde ahora mandaré y seré el ser más irritante y falso, eso me encantaba, debo admitirlo, estaba en mis mejores sueños hasta que alguien entro, me adelante con sigilo, levantándome de la tina del baño, saltando por las pistas y manchas que ya limpiaría bien cuando dejara de estar extasiado por lo hecho.

Salí del baño, camine hacia la habitación (eso se sitúa en lo que debería ser la sala principal) vi entrar a Anastasia, fue uno de mis momentos de mayor alegría, pero a los segundos mi cara se deformo un poco, estaba confuso, yo siempre había querido hablarle, estar con ella y mirarla por más de 5 segundos a la cara, auque esta vez era distinto no sabia que es lo que hacia en el departamento de Ursula, no podía ser bueno si estaba hay, ella tenia que ver con alguien que odio, era algo muy contradictorio. Por un lado Anastasia que por primera vez creo que me presta atención y por el otro lado Ursula que ha hecho de todo para que yo me volviera loco. Intente ser razonable, Anastasia no cooperaba como yo esperaba, a la primera me pregunto ¿Dónde esta Ursula? Yo le dije que mi media hermana no se encontraba en buen estado para hablar. Empecé a tener un interrogatorio hacia Anastasia aunque ella no recordaba nada de los sucesos, solo recuerda personas, pero que logra ver más de dos horas seguidas, a mi hermana la reconocía, a mi no, la mire y pensé en que haría con ella mientras la rodeaba tentadoramente.

Lo que logre descubrir es que mi querida Ursula había utilizado a la única persona que me gusta para poder reinsertarse en la sociedad, ella le había ayudado, ahí se soluciona mi porque, como y cuando. Anastasia le ayudaba de buena fe en todo, en ese momento putie mentalmente más a Ursula. Como se atrevió a manipular a Anastasia para su bien común y el mió en destrucción.

Me quede helado unos segundos hasta que percibí movimiento, Anastasia se dirigía a la cocina, la seguí sin perderla de vista ningún instante, observe que se acerco al refrigerador y saco un frasco, me acerque y se lo arrebate, eran unas pastillas para la memoria, preferí quitárselo por obvias razones, ya había encontrado final a mi historia de ensueños; Anastasia como no me recordara la dejare acá como culpable, Ursula la victima, la resolución que las llevo a tan grave crimen seré yo, Ursula no deseaba que yo estuviese con ella, Anastasia no soporto la idea de no tenerme por lo tanto en un ataque impulsivo descuartizo a Ursula. Anastasia ni se enterara de que no lo hizo, ya que si se le pone como culpable lo creara, es ingenua y sin memoria, no podía ser mejor.

Por lo menos ahora sabía porque Anastasia cada vez que me saludaba al minuto ya no solía acordarse. Pero debo admitir para ser alguien que no se acuerde de nada igual fue una buena elección de ayuda. La mire, me guarde las pastillas antes de que ella me las pidiese para consumirlas y luego le pegue en la cabeza, siempre tratando de que la gente no se muriera solo tuviese accidentes… Como cuando vendía seguros. Ella callo al suelo, aproveche para tomarla, ponerla en una silla, amarrarla de manos y pies a esta y ponerle una guincha adhesiva en la boca. Al parecer Anastasia estaría por un buen rato inconsciente, justo lo necesario de tiempo para seguir con mi propósito. Volví al baño, me senté nuevamente en la tina mirando a Ursula. Ahora que te vuelvo a mirar ya no eres tan linda y tan astuta. Tienes el estomago destrozado, tripas por fuera, tus vísceras apestan.

Podría venderte como carne molida y que luego hagan de ti un buen plato de comida, aunque se que es mejor que no, cualquiera que te consumiese seguramente terminaría con intoxicación, por lo putrefacta que es tu carne. Aunque debo apreciar que te viene bastante el color rojo, nunca te vi con tanto rojo, sabes que te viene bien con tu tez pálida que se te a quedado y ese cabello negro que ronda por el baño, al haber sido esparcido para darle un toque más tu al baño.

Te lo digo yo, un experto en baños… ¿O no hermanita? Si hasta me traje el trabajo al hogar, más bien tu hogar.

Sin embargo el trabajo contigo aquí fue más exquisito, elegí las mejores herramientas para destruirte, esto me causa gran risa, porque no estoy siendo solo palabras, de verdad que lo hice, pero la gente no lo sabrá.

Será un secreto entre tú y yo por todas las putadas que me haz hecho. Te daría un beso para sellar todo, algo así como un pacto y además porque se que en vida tu nunca me lo hubieses aceptado, preferiré que mejor que no, tus labios radiantes de sangre y tus dientes en un frasco como recuerdo mío, no me dejaran deleitarme con un beso, desde luego me quedara este recuerdo tan fantástico que ni me lo creo que otro tendrá que pagar por esta belleza. Yo me haría responsable pero prefiero hacerme cargo de todo lo que tú dejaras. Me levanto nuevamente de la tina, y con unos guantes de plástico voy sacando mis huellas del lugar del delito, empiezo a limpiar el lugar de cualquier rastro mío.

Vuelvo para buscar a Anastasia que aun esta inconsciente.

La desato y saco mis rastros dejando los de ella, me doy vuelta para mirar a Anastasia, lo siento Anastasia pero igualmente lo nuestro no podría haber sido posible o tal vez si, cuando salgas de este lío en el que te harás cargo tu. Cuando vean la silla con las amarras y la guincha pensaran que hay estuvo Ursula y también me las ingenie para que quedasen huellas de Anastasia en Ursula. Eso ya estaba listo, ingrese a Anastasia en la tina, como si después de lo ocurrido se hubiese quedado dormida inconscientemente sin saber el riesgo que eso podía tener, le deje las colillas de cigarro en la tina y un cigarro en la mano, para que todo calce. Salí del departamento, fui al mío, me cambie, me bañe, para empezar con el siguiente paso. Fui afuera del departamento de Ursula y llame a carabineros anunciando preocupado que mi hermana no abría la puerta y en de nantes escuche gritos, que por favor viniesen, no podía soportar la idea de que le hubiese pasado algo malo a mi hermanita menor.

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